Todo ciclo que termina implica que se abre uno nuevo. Carlo Cazón lo sabe, pero no por eso impedirá que la emoción aflore esta noche, cuando el bajista se despida de Mano e Mono, la banda que integra desde hace una década.

Y no lo hará en un recital más, sino con un entorno especial, ya que el grupo creado a finales de los 90, con tres discos y más de 600 recitales en sus espaldas lo despedirá a puro ritmo en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601), en un recital que comenzará a las 21 y que tendrá también a Tumbao de Caña sobre el escenario.

La trayectoria de Mano e Mono lo llevó a compartir noches con la Bersuit Vergarabat, La Mosca, Los Auténticos Decadentes, Mimi Maura, Willy Crook, Karamelo Santo, Peteco Carabajal y Vislumbre del Esteco, ya que su estilo responde a la fusión afrolatina con toques de funk. Actualmente está integrada por Federico Falcón en voz y percusión, sus hijos Federico y Juan Martín Falcón en guitarra y batería respectivamente, Cazón en bajo, Omar Vega en timbas, Max Palavecino en congas, bongo y triada de vientos, Álvaro Gómez en trombón y Franco Gutiérrez en saxo tenor. En este show sumarán a sus exintegrantes Facundo Gutiérrez en sintetizadores y acordeón, y a Francisco Falcón en batería y bajo.

Tumbao de Caña, por su parte, lleva una docena de años dedicados a los ritmos latinos dentro de un repertorio caribeño, popular y bailable con los que abrió una línea estética que entonces no estaba en auge en la región. Así, en sus presentaciones aparecen la salsa, el vallenato, el mambo, la bachata y la cumbia caribeña, todo dentro de un clima escénico jocoso y tropical que invita a participar y a bailar desde las butacas, siguiendo al cuerpo de danza coreográfica que aparece en escena.

Este año, el grupo ganó los premios Mercedes Sosa en la categoría mejor banda tropical.